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22/02/2016

La huella de nuestras organizaciones

Generando modelos de negocio Triple Balance partiendo desde la perspectiva más emocional del ser humano

 

Atrevernos a medir lo económico, lo social y lo ecológico nos sitúa de forma responsable ante la sociedad con las generaciones venideras y nos conecta directamente con nuestro archivo profundo, que es todo lo que provoca nuestra motivación y nos conecta con nuestros valores a través de las propias emociones. 

Construir un modelo de negocio en base al Triple Balance (económico, ecológico y social) nos permite integrar y monitorizar nuestros indicadores de forma lógica, de forma que podamos analizar las tendencias y desviaciones que nos hagan tomar las mejores decisiones. Además nos ayuda a mejorar las relaciones con las partes interesadas de nuestro negocio: clientes, colaboradores, inversores... incluso la familia. ¡Por fin mi madre va a poder entender lo que hacemos en nuestra empresa!

La transparencia es una vía para reforzar la confianza entre los diferentes grupos de interés. ¿Qué tenemos que esconder?. Cuando diseñamos un modelo de gestión triple balance, todo toma su sentido: diseñar organizaciones desde la responsabilidad, el compromiso y, en definitiva, la coherencia, desde la personas para las personas.

Con el Triple Balance se muestran datos que pertenecen a diferentes áreas o secciones, pero también detecta riesgos futuros. Al mismo tiempo, permite identificar posibles puntos conflictivos en los procesos productivos y/o canales de comunicación, lo que posibilita la implantación de medidas preventivas. Como es lógico, se producen tensiones entre los tres ámbitos, lo económico, lo social y lo ecológico, y encontrar el equilibrio forma parte del día a día de cualquier organización, debiendo tomar decisiones tanto estratégicas como operativas. Ser coherentes con nuestros valores implica no perder de vista el impacto que tienen nuestras decisiones en los tres campos. Diseñar nuestro triple balance nos ayudará a no olvidar que toda decisión deja huella, desde el compromiso con las personas hasta el respeto por el planeta, pasando por la responsabilidad en lo económico.

A día de hoy son muchos los organismos de control con distintas herramientas de medición y miles de indicadores, con la intención de medir nuestros impactos. En otro post hablaremos de los organismos de control y de los organismos de control de los organismos de control, etc. Existen herramientas más o menos sofisticadas, sistemas más o menos orientados a determinados sectores, certificaciones más o menos adaptadas a pequeñas o grandes empresas..., pero ninguna es capaz de integrar y poner al mismo nivel "persona", "planeta" y "retorno económico" para que las decisiones que se tomen aporten beneficios equiparables en cada plano (o no perjudique a uno más que otro).

Al diseñar un Sistema Triple Balance, no podemos (y no debemos) olvidar el rol del individuo, dentro y fuera de las organizaciones. Es el motor de la ecología, [ eco (Oikos):"casa" o "ámbito vital"; y –logía, "estudio" o "ciencia"], disciplina encargada de analizar las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno, inmediato, mediato o remoto.

El sistema Triple Balance se trata de un sistema de análisis Centrado en las Personas basado en el equilibrio de todos los factores que nos rodean. Las empresas, instituciones, grandes y pequeños comercios, las ideas innovadoras, la investigación y cualquier sistema económico (macro y micro) está formado, ante todo, por personas. Es el génesis y la razón de ser de cualquier negocio y, por lo tanto, ha de estar en el centro de la acción. Nuestra misión es la de encontrar el equilibrio entre los modelos de negocio posibles, contextualizados en nuestros entornos. Partir desde la perspectiva más emocional del individuo nos sitúa en posición de ventaja, ya que construiremos con cimientos más sólidos. El ser humano es, ante todo, un ser emocional... y esto es, a todos los niveles, la esencia de todo lo que nos rodea.

Escrito por Laurent Ogel

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